Nuestra historia

El Instituto Monseñor Sabelli es una institución educativa parroquial, perteneciente al Arzobispado de Buenos Aires, ubicado en al barrio de Caballito, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, capital de la República Argentina. La Parroquia Sta. Julia enmarca su ideario, propiciando la esencia de una escuela parroquial, dándole sentido a la creatividad y responsabilidad de transmitir la fe, la cultura y la vida, en búsqueda del bien común.

 

Nuestro camino…
La historia nos lleva a evocar el recorrido de una escuela que ha sabido mantener su esencia, sin dejar de lado las innovaciones educativas, en sus más de 50 años en el barrio.

 

Todo comenzó cuando el Presbítero Pedro Luis Gatti, Párroco de la Iglesia Sta. Julia, junto a su feligresía levantaron el Instituto Parroquial, al que decidió poner el nombre de su predecesor Mons. Antonio Sabelli. La bendición de la institución fue el 20 de mayo de 1961, precedida por el Cardenal Antonio Caggiano, Arzobispo de Bs. As. El Presbítero Edgardo Kolm, Párroco y Representante Legal desde 1962 hasta 1989, fue quién llevó las obras a su conclusión con gran celo apostólico. Desde 1989 y hasta la actualidad, Monseñor Antonio Aloisio, Párroco de Sta. Julia, es el Representante Legal del instituto.

 

Su primera directora fue la Sra. de Carlomagno quien trabajó fervientemente para que la institución creciera en población y en calidad educativa, acompañando a docentes y alumnos con profundo amor y dedicación.

 

En sus comienzos la escuela contaba con nivel inicial y primario en dos jornadas simples, por la mañana asistían los varones y por la tarde las niñas, a partir del año 1986 ambos turnos se hicieron mixtos y continuó funcionando en ambas jornadas simples.

 

En el año 2000, la escuela presentó a la comunidad un nuevo proyecto con el formato de talleres optativos en el contraturno del horario oficial, los cuales tendrían como fin cultivar en los niños los valores que el deporte propicia, siempre bajo la mirada atenta del ideario institucional. Con el pasar de los años a estos también se les sumaron talleres de sustentabilidad, literarios, comunicación y nuevas tecnologías.

 

Desde sus comienzos y hasta la actualidad, el instituto aborda su misión evangelizadora y educadora a través del logro en los educandos de una formación integral y armónica a través del desarrollo de sus potencialidades físicas, socio – afectivas, expresivo – estéticas, intelectuales, éticas y religiosas.

 

Transmitiendo los valores necesarios para que logren la identificación con el estilo de vida propuesto en el Evangelio a través de caminos tales como el servicio, la vida en comunidad, la valoración de los sacramentos y la construcción de la civilización del amor.

 

Consideramos fundamental, cultivar el amor por la Patria promoviendo nuestra cultura y tradiciones para que descubran y se identifiquen con las raíces propias, inculcando lo valioso de la vida en democracia haciéndolos sentir partícipes en el proceso de transformación de la sociedad.

 

Promulgamos el logro de la adquisición y el dominio teórico e instrumental de los conocimientos y saberes significativos a partir de una actitud abierta, reflexiva, creativa y crítica de la realidad, fomentando en todo momento la síntesis entre fe y ciencia, fe y cultura, fe y vida.

 

Fomentamos la apertura a la comunidad circundante, asumiendo un serio compromiso en la promoción del bien común, la integración de personas con necesidades especiales, de acuerdo con las posibilidades institucionales, y la atención a los más carenciados espiritual y materialmente.

 

Creemos imprescindible la comunión con la parroquia, para enriquecer el sentido de pertenencia eclesial y el espíritu evangelizador.